Unidad 2. Sesión 5. Actividad 2. Parte 1.
Aplicación de Bacterias
Solubilizadoras de Fósforo (BSF) en suelos con semilla de planta de tomate
ANTECEDENTES
El
fósforo es uno de los nutrientes esenciales necesario para el desarrollo
radicular y aéreo de las plantas y es útil para formar compuestos celulares
energéticos que durante la fase de maduración de las plantas estimula el
crecimiento de las raíces. Las raíces toman el fósforo en forma inorgánica en
estado soluble de la solución del suelo. Cuando el fósforo se introduce al
suelo en más del 90% del fósforo soluble, según Bobadilla & Rincón (2008),
el fósforo soluble se convierte en insoluble propiciando su inmovilización,
pues sólo es almacenado en el suelo. En los cultivos agrícolas se aplican
fertilizantes químicos fosforados con el objetivo de mejorar el crecimiento
vegetal; no obstante, si se aplica un exceso de fertilizante, y sumado al fósforo
el mismo suelo, se puede superar el 90% del fósforo soluble y provocar la
inmovilización. La inmovilización es un proceso que inhabilita las formas
fosforadas inorgánicas solubles presentes en el suelo logrando que este
nutriente esencial quede almacenado y fuera del alcance de las raíces de las
plantas. La concentración de las formas fosfatadas inmóviles en el suelo es
perjudicial para el medio ambiente ya que son dispersados a cuerpos de agua
impactando su medio y propiciando su eutrofización, pues el fósforo soluble se
convierte en fósforo orgánico representado por biomasa y es insoluble (Beltrán,
2014).
Por lo
antes mencionado es necesario la implementación de prácticas sostenibles en la
agricultura, haciendo que el fósforo inorgánico soluble sea disponible
naturalmente en los suelos. El único proceso natural conocido es el realizado
por bacterias solubilizadoras de fósforo, donde se producen nuevas especies fosforadas.
La solubilización consiste en pasar de especies fosforadas orgánicas a
inorgánicas, de inmóviles a móviles y de insolubles a solubles, logrando que
las raíces puedan absorber el fósforo soluble (ortofosfatos) para el
aprovechamiento del crecimiento vegetal. (Fernández, Zalba, Gómez &
Sagardo, 2005).
Finalmente,
el presente trabajo sienta las bases para la aplicación de las BSF inocuas en
suelos infértiles con semillas de tomate o como un fertilizantes biológico en
lugar de uno sintéticos, con el propósito de reciclar el fósforo presente en el
suelo, la codependencia de fertilizantes fosforados químicos que tienen como
materia prima la roca sedimentaria fosforita (recurso natural no renovable); con
lo cual se podrá reducir la concentración del fósforo inorgánico insoluble que
se encuentra en suelos agrícolas infértiles o saturados de fósforo y en medios
acuíferos eutrofizados, ambos procesos llevados a cabo a través de la
solubilización de las especies fosforadas presentes para lograr un reciclaje
continuo del fósforo y así contribuir en prácticas para la agricultura de
plantas de tomate cultivadas con fosforo obtenido de la solubilización de las
BSF y así formar parte de la sustentabilidad ambiental en el ámbito de la alimentación
inocua.
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